Asomábame yo a mi ventana. Veía la lluvia caer bajo las casas. Unas estaban mas iluminadas que otras. En unas llovía mas, en algunas menos. Unas tenían mas ventanas que otras… y otras poseían puertas mas grandes que unas.
Lo que estas compartían era que simplemente eran casas… con almas dentro, y aunque unas eran mas bonitas que otras, eran sencillamente casas. Otra caracteristica que compartían en ese momento, era que estaban pintadas todas de negro.
En ellas llovía, y lo digo porque bajo ellas habían charcos, no porque cayera agua sobre ellas.
Cuando decidí voltear al interior de la mía, que estaba rodeada de una extraña burbuja cuadrada; vi mi cuerpo, estético y sin oxigeno; sin su alma que era yo… su alma que lo había abandonado… y comprendí entonces a las casas negras...
Lo que estas compartían era que simplemente eran casas… con almas dentro, y aunque unas eran mas bonitas que otras, eran sencillamente casas. Otra caracteristica que compartían en ese momento, era que estaban pintadas todas de negro.
En ellas llovía, y lo digo porque bajo ellas habían charcos, no porque cayera agua sobre ellas.
Cuando decidí voltear al interior de la mía, que estaba rodeada de una extraña burbuja cuadrada; vi mi cuerpo, estético y sin oxigeno; sin su alma que era yo… su alma que lo había abandonado… y comprendí entonces a las casas negras...
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