Clara y los niños bajaron a tomar un alimento para no quedar muy exhaustos luego de hacer los rituales que corresponden a la muerte de alguien, como lo es la velacion, los rosarios y demás. Así pues, los niños solamente veían a Clara, y no decían ninguna palabra; al tiempo que comían le veían. Esto por supuesto, no le importó mucho a Clara, quien al voltear a ver a alguien y ver que su mirada se dirigia a con ella, solo volteaba a sonreir, miraba el plato y preguntaba si alguien deseaba más.
De la mesa se retiraron todos y fueron a dejar los trastes al fregadero. Sabina le dijo en voz baja a Annelise que debían de agradecer por los alimentos, como su madre les habia enseñado. Zocurie escuchó esto y fue el primero en agradecer. Sabina y Annelise lo hicieron al mismo tiempo pero despues. Clara se inclino hacia Zocurie y le dio un beso en la frente. - Gracias- Le dijo y dejo los trastes en su lugar.
Clemente llamó a los niños. Era la hora de que fueran de nuevo a la casa por sus cosas, para prepararse para el entierro, la velacion y todo eso.
Fueron de nuevo al carruaje los Licurazao y se dirigieron entonces a la casa. Ahi, su padre les dijo que les quería ver lo mas elegante que pudiesen con el color negro, que usaran sus atuendos negros mas sutiles y elegantes a la vez para poder realizar tod bien. Asi pues, tambien les dijo que eso lo quería en menos de media hora, pues de no ser asi, se irían de nuevo a con los Licurazao pero esta vez sin la persona que fuera impuntual. En el cuarto de Sabina, Annelise le dijo:
-Sabina... no tengo ropa negra, nunca la he usado, mis vestidos siempre son colores pastel y blancos... ¿tienes alguno que me puedas prestar para esta ocasion?-
Despues de un tiempo corto de reflexion y refrescando la memoria, Sabina le dijo:-Si, tengo uno que te quedará perfecto; me lo ha dado la abuela hace un tiempo, la verdad es que nunca lo he usado, y nadie lo ha visto; eso lo hace aun mas especial... aunque laentablemente con el desarrollo no creo que me llegue a quedar.-
Sabina abrió su closet, y de una caja que estaba arriba, pudo sacar otra caja gris, con polvo, y algunas telarañas.
-Está dentro de esta caja, sal antes de que te vean, corre, cambiate, y nos veremos aqui mismo para ver detalles-
-Si Sabina muchas gracias-
Y Annelise salio de la habitacion. Una vez llegando a donde ella estaba, se puso el vestido, el sombrero con el velo, las calcetas y los zapatos.
Todo parecía estar listo y en orden para ir al funeral... pero habia algo que ella sentía que le faltaba. En la caja, en una esquina, se le podia divisar una muy pequeña bolsa de encaje, que al estar cubiera por el polvo, parecía una montaña pequeña de polvo. Annelise tomó la bolsa y la sacudio. Después, tomó de los cordeles que le hacían un nudo y pudo desenvolverse la bolsa, que contenia dos guantes negros hechos de encaje. Annelise se sorprendió al verlos, pues éstos eran identicos a los que ella habia visto en sueños. Tomó el par al mismo tiempo con una sola mano, y lo apretó muy fuertemente. Empezó a llorar y apretaba su mandibula de dolor. Entonces, lanzó hacia la cama los guantes como despreciandolos y salio corriendo.
Sabina, quien se hayaba en el pasillo corrió a verla y Annelise simplemente no quería hablar con nadie. Quería estar sola. Sabina intentó averiguar cuál era la razón por la cual Annelise había salido llorando; asi que entró al cuarto de ella y al ver los guantes negros, los tomó y sintió que estaban húmedos. Sabina no estaba segura de la razón por la que Annelise lloraba; ella imaginaba que Annelise habia advertido por la ventana la llegada de muchas personas para venir al funeral de su madre, también pensó que habia roto algo del vestido, pues Annelise amaba los vestidos y los cuidaba demasiado.
Sabina salió y encontró a Annelise llorando en el jardín, sentada en una silla y recargada en una mesa. Sus brazos cubrían su cara totalmente y solo se percibía su espalda y sus respiros.
-Annelise...¿estás bien? ¿qué te ha ocurrido?-
-Es mi culpa Sabina... es mi culpa- Le respondió Annelise sin voltearle a ver
-¿A qué te refieres? ¿Qué es lo que dices que es tu culpa?-
-Yo lo sabía y no lo pude evitar, no pude evitarlo... no pude- Y se echo a llorar mas aun.
-No te entiendo Annelise... ¿de qué me estás hablando?- Le preguntó Sabina al tiempo que le abrazaba
-Cuando veamos a la abuela, podrás saber Sabina, mientras... sería mejor ir a recibir a la gente-
-Me alegra que seas conciente hermanita. Aunque llorar tambien es importante, y tener nuestra intimidad como hermanas lo es aun más... pero si es tu decisión ir a con los demás... adelante. Sabes que siempre tendrás mi apoyo-
-Gracias Sabina, por eso te quiero mucho, y por favor perdoname por no podertelo decir ahora, pero necesito hablar también con la abuela-
-No te preocupes Annelise. Anda, vayamos afuera ¿te parece? Traeré pañuelos para que seques tus lágrimas-
Entraron a la casa de nuevo juntas, y fueron al cuarto de Annelise. Sabina tomó los guantes y se los dio a su hermana, quien se los puso y le sonrió a Sabina. Así pues, bajaron juntas hacia la sala de invitados.
Su padre, estaba ahi, y al advertir su presencia se les acercó y les susurró:
-Niñas, es bueno que las vea, por favor portense bien mientras arreglo asuntos externos-
-De acuerdo padre, me encargaré de Annelise, pero... ¿y Zocurie?- Respondió Sabina.
-Está con Clara, supongo que le asemeja como a su madre-
-¿Has visto a la abuela?- Preguntó Annelise.
-Si, está en el jardín de frente, espero puedan verla. Ya saben cómo le gusta estar más con las flores que con la gente... a veces llego a admirarle...-
-De acuerdo iremos a con ella- Interrumpió Sabina.
Salieron entonces de la casa y encontraron a la abuela oliendo las flores; admirando algunas otras y viendo cómo pasaban las nubes en el cielo. Apresuradas, corrieron a con ella y lo primero que hicieron fue gritar "¡¡Abuelaaaaa!!"y le abrazaron.
El nombre de su abuela era Casilda, aunque adoraba que sus nietos le llamaran Abuela.
Annelise de inmediato le dijo:
-Tenía muchas ganas de verte abuela. Verás... es respecto a todo esto-
-Si hija, dime con confianza-
-Verás abuela... es algo que tiene que ver con un sueño-
-¿Un sueño? Cuentame hija, adelante-
-Recuerdo que el día en el que mamá murió, yo tuve el sueño mas extraño de toda mi vida. Me encontraba yo en la habitacion de mis padres. Mi padre estaba llorando, y llovía, aunque no estaba nublado. De repente, la puerta del armario de mi madre se abria, y de la nada aparecía un caballo blanco que se metía en el armario. Luego la puerta se cerraba. Pero... ¿sabes abuela? Lo que más recuerdo, es que llevaba precisamente estos guantes negros, y eso que nunca los habia visto en mi vida... ¿Eso significaba algo?-
-Eventualmente que sí hija. Lo que tú has soñado son simbolismos... Por cierto... ¿donde está tu hermano?-
-¿Quien abuela? ¿Zocurie?- Preguntó Sabina.
-Si... ¿está con la Señora Licurazao?-
-Así es abuela-
-¿Cómo es que se llama esa señora?-
-Se llama Clara.- Respondio Annelise.
Ah... ella es Clara... ya me habia hablado su madre sobre ella... Clara... recuerdo muy bien su nombre, y es que ella, es quien guarda un secreto de la familia que pocos conocemos.
-¿A que te refieres abuela?-
-Clara... es la verdadera madre de Zocurie queridas nietas... Clara es su madre... ustedes sabían perfectamente que el es adoptado... pero no sabían que era de ella, asi que... pueden empezar a comprender toda esta historia niñas... ustedes solas...-
Perdonen las molestias por haber prometido una fecha y poner en otra, pero ash! los examenes llegaron y mucha tarea por hacer. He optado por mejor ya no poner fecha y tratar de hacerlo cada viernes ;D
Espero les guste y mil disculpas por la tardanza. Gracias por leer ;D

No hay comentarios:
Publicar un comentario