De todos en la familia, Annelise era quien se sentía como la chica mala del cuento de hadas, ella era quien se sentía responsable por la pérdida de su madre, estaba simplemente devastada. Así que mientras lloraba en su cuarto y se maldecía a sí misma, entro Zocurie y le preguntó:
-Hermana, ¿estás bien?-
-¡Largo de aquí Zocurie! No deseo verte en este momento. Déjame sola por favor-
-Tengo un mensaje de madre para tí. Ella me dijo que no estuvieses triste, que lo que pasó es lo único que tenía que pasar. No debes estar angustiada. Ella sólo tiene un pendiente más y me dijo que podría regresar con nosotros si ese pendiente se cumplía-
-¿Y cual es ese pendiente Zocurie?- Preguntó Annelise mientras levantó el rostro lleno de lágrimas y con los ojos bastante rojos
-No me lo dijo, pero dijo que te involucraba mucho, que las cosas van a ser como antes-
-Nadie vuelve de la muerte hermano, eso grábatelo muy bien- Replicó Annelise
-Pero sí podemos despertar de nuestros sueños- Respondió Zocurie al tiempo que sonreía de una forma muy fría y tocaba el hombro de Annelise.
Entonces Zocurie salió de la habitación. Annelise no supo qué responderle, en su cabeza giraron aún más pensamientos que le dejaron confundida. ¿Por qué nadie le decía las cosas tal cual sucedían? ¿Por qué ese afán de decir las cosas a medias para dejarlo a la mera interpretación? No supo qué hacer y el cansancio de sus ojos al no cesar de llorar, le obligó a querer dormir un poco.
Clemente, el esposo, no paraba de pensar en Zocurie y el destino que le deparaba. Entraron Plácido y Clara y empezaron a hablar.
-Buenas Tardes Clemente, ¿tienes deseos de hablar?- Preguntó Clara
-Sí claro, pasen por favor-
-Hemos estado pensando en nuestro hijo, hijo de ambos matrimonios, biológicamente nuestro,pero habiendo sido criado por ustedes durante algunos años. Hemos pensado en que este es tal vez el momento en el que deba regresar con nosotros y saber la verdad de su origen. Creemos que debe estar con su familia, que somos nosotros y sería lo más adecuado que encuentre en Clara el amor de madre que no podrá recibir más de su familia-
Mientras Plácido pronunciaba esas palabras, bastante frías ante el corazón de Clemente, pero lo suficientemente directas para entender el mensaje, Clemente se sintió aún más vacío. Pese a ser Zocurie hijo de otra pareja, el amor de padre que le tenía, le había hecho encariñarse mucho con el niño y lo apreciaba de una manera especial y diferente a como lo hacía con sus hijas, pues por ser mujeres, el trato era más distante y con Zocurie tenía una relación más cercana. Finalmente, con un poco de disgusto y sin querer del todo, accedió a la propuesta de Plácido y Clara, decidieron entonces contarle al niño la verdad de su origen y que él tomase la decisión que le satisfaciese.
Hicieron llamar a los tres hijos, pero sólo Zocurie y Sabina acudieron al llamado. Annelise dormía. Entonces les contaron la historia, que aunque Sabina ya la conocía, fingió un poco de sorpresa como si fuese nueva para ella. Entonces, llegó el momento crucial...
-Zocurie, hijo... ¿Qué es lo que deseas hacer? ¿Quieres ir con ellos,tu verdadera familia, o quedarte con nosotros? Quienes te hemos dado todo el amor que mereces-
Y entonces Zocurié decidió...

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